18 de noviembre de 2013

Capitanes intrépidos

Capitanes intrépidos (Captains Courageous)
Rudyard Kipling, Editorial Espasa, Aventuras, 10€


no hay imagenHarvey Cheyne, hijo de un rico hombre de negocios acostumbrado a hacer siempre su voluntad sin que nadie le controle, cae del barco en que viaja con su padre. Es recogido del agua por Manuel, un humilde pescador, que se encuentra faenando con su tripulación. El joven tendrá que pasar dos meses en su velero, el We’re Here, rodeado de hombres curtidos poco dispuestos a consentirle el menor capricho. Lo que empieza como una pesadilla para el joven acabará convirtiéndole en un hombre cabal, consciente de la necesidad del esfuerzo y la valentía para superar con éxito las dificultades de la vida.





Me encantan los libros para niños de aventuras. Incluso aunque las aventuras no incluyan enfrentarse a un gran dragón o descubrir las ruinas de una civilización subterránea, incluso cuando esas aventuras no sean más que el día a día de una vida que jamás podrás vivir. De hecho, a mí es precisamente eso lo que las hace interesantes.

Con este libro nos encontramos en uno de los puntos de partida más clásicos y manidos, no sólo de la literatura, sino de todos los campos: niño rico se encuentra de repente en una situación no tan privilegiada y tiene que apañárselas para sobrevivir.

Este libro podría haber sido muy duro, pero es para niños, así que está plagado de un buen rollo general que lo convierte en una lectura muy agradable. Como historia, es eso, ni el punto de partida ni el final tienen gran interés, pero es que no es lo importante de la novela; lo importante es lo que ocurre por el camino, cómo los personajes viven el día a día a bordo del We're Here a partir de ahora mi nombre de barco favorito.

Los personajes son bastante sencillos, algunos con pasados más agradables que otros, pero todos estupendos en un sentido u otro. Me parece increíble, cómo a pesar de sus defectos, como ése que presume de haber estado en un barco de la armada, ningún personaje se hace especialmente pesado, y cosa increíble, ni siquiera los niños me lo parecieron. Que este tipo de historias (sobre todo lo he visto en películas) tienen una tendencia increíble a hacer a los niños insoportables.

Una narración agradable, de la que me gustaría destacar, que como inicio en el vocabulario náutico, me parece excelente. Además, con la afición que tengo yo a libros de barcos y mar, me viene de perlas para enterarme de qué diantres quieren decir cuando hablan del foque o de la arboladura. Y por si fuera poco, el estilo es bastante más rico y complejo de lo que encontramos en los libros para jóvenes de hoy en día. Hay autores que parecen creer que escribir para jóvenes o niños es escribir para tontos, siempre he defendido que Gaiman es el mayor exponente de que no es así, y ahora sumo a Kipling a sus filas.

En resumen, me ha parecido uno de estos clásicos, que si no imprescindible, si se busca una historia más sencilla o simplemente disfrutar del día a día, es un libro muy interesante a tener en consideración.

PUNTUACIÓN: 8/10

2 comentarios :

  1. Suscribo 100% tu primer párrafo.

    Un clásico que algún día tendré que leerme. Lo del léxico marítimo siempre mola! :)

    Saludos!

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