12 de noviembre de 2013

Elodin

A mí también me gusta hablar de mis personajes favoritos. En concreto me apetece hablar de uno que me gusta mucho, que ha tenido bastante éxito dentro de su saga a pesar de no ser protagonista y que, en general, resume bastante bien todo lo que tiene que tener un personaje para que me guste.

Me refiero a Elodin, de El nombre del viento, teniendo en cuenta que sólo he leído el primer libro, por varias razones… la principal es que no se trata precisamente de la saga de mi vida (además que tengo entendido que al segundo libro de... no sé, si son 1200 páginas le sobran 1000, así que el tocho grande me interesa si cabe aún menos). Pero bueno, avisados quedáis que hay spoilers del primer libro, y que morderé al que me spoileé el segundo.

A lo que iba. Sin salirme de lo habitual, Elodin es mi personaje favorito. Es genial en todos los aspectos, un poco ido, pero sin dejar de ser brillante, con un "algo" misterioso(su pasado, su poder, su personalidad), y al mismo tiempo está ahí todo el tiempo, con los alumnos, en las páginas del libro. Es divertido leerle y al mismo tiempo despierta mi curiosidad, así que sin duda alguna tenía que ser mi personaje favorito.

El problema está en el planteamiento mismo del personaje. Lo que sabemos de él es que es un personaje al estilo de Kvothe: un genio que ingresó y prosperó muy fácilmente en la Universidad, ascendió rápido a través de los rangos que se proponen en la institución (E'lir, Re'lar y no recuerdo cual más), llegó a ser un "guiller" (o algo así, vamos, un estudiante avanzado que se queda para enseñar al tiempo que aprende, vamos, lo que se dice que es un becario de toda la vida) y al tiempo, el rector más joven de la historia de la Universidad. Recordemos que en la "actualidad", o más bien cuando Kvothe llega a la Universidad (que serán unos diez años antes de la reunión en la posada, aproximadamente), Elodin tiene 34 años.

Entonces, pasó "aquello". O "Aquello", si queda más bonito así escrito. Nadie sabe que fue, ni lo que pasó, al menos no entre los alumnos. Seguramente los maestros más veteranos sí lo sepan, pero hacen mutis (imagino que por el bien de Elodin y de los alumnos, incluso tal vez por el suyo propio). Pero pasó algo, todo el mundo tiene claro eso, y todo el mundo sabe que fuera lo que fuera lo que pasó, el sensato Elodin (o tal vez no tan sensato, pero al menos cuerdo) perdió todo el sentido común que tenía, enloqueció y fue encerrado en el manicomio de la Universidad, un edificio grande que alberga a todos los estudiantes o maestros que enloquecen en el proceso de aprendizaje o uso de la magia. Y ahí debería seguir, encerrado, de no ser porque como ya he dicho, Elodin es un genio, descubrió los "nombres" de las paredes que lo encerraban y les ordenó que se apartasen, que le dejaran salir (no puedo evitar acordarme de Terramar con todo esto de los nombres ^^u). Las paredes, la roca, el viento, todo ello le obedeció y no hubo manera de volver a encerrarle.

Así que por ahí está, vagando por la Universidad, siendo maestro y estando en el claustro, dando clases sin darlas y siendo el peor profesor habido y por haber.

Pero a mí me gusta, me gusta mucho este personaje. Y de ahí mis... tribulaciones. Porque no he leído el segundo libro, no lo he leído, pero tengo suficiente con leer el primero y haber escuchado algunos comentarios sobre el segundo para saber que el autor la va a fastidiar*. Porque va a ser así. Tal y como lo veo el autor tiene dos opciones: o desvela el misterio que envuelve el pasado de Elodin antes de que termine la saga, o no lo hace.

Empecemos por la segunda opción, que es más fácil de analizar: no revelarnos nada sobre el pasado de Elodin. Pues será decepcionante, es mi personaje favorito y como tal quiero saber tanto de él como pueda. Su familia, su infancia, en que circunstancias se crió, donde, con quien. Cómo descubrió que quería ir a la Universidad, por qué, cuándo, dónde. Tantos detalles como pueda tener desde los 14 años a los 17, que fue, aproximadamente, lo que duró su vida de estudiante. Sé que no voy a tener todos estos detalles, porque no es el protagonista, no es más que un personaje secundario. Pero al misterio de su pasado se le ha dado cierta importancia, y eso, al menos, sí es algo que uno espera averiguar al término de la historia. Por qué está loco, qué lo volvió así, qué pasó en la Universidad en aquella época. Que el autor no lo revelara, sólo supondría una decepción.

Pero ahora nos vamos a la otra opción, todo lo contrario: que el autor nos cuente qué le ocurrió a Elodin, qué es "Aquello" que todo el mundo sabe que ocurrió pero que no pueden denominar de otra manera. Pues yo lo tengo bastante claro, sea lo que fuera "Aquello" me va a decepcionar. Y esta vez no porque el autor no lo intente, es simplemente que el misterio que envuelve a Elodin es lo que lo hace perfecto, lo que lo hace poderoso, inalcanzable al tiempo que siempre está al alcance de la mano, quizás, en la página siguiente. Y si hubiera posibilidad de que su historia fuera tan digna como las circunstancias que nos lo han dado a conocer, lo aplaudiría, pero como digo, intuyo (más o menos) de lo que es capaz el autor, he visto pinceladas del camino que puede tomar ese pasado misterioso, y no me va a gustar.

No me va a gustar porque estoy casi convencida del todo de que hay (al menos) una chica de por medio. Y me va a fastidiar. Me va a molestar porque, me creo que Denna sea la perdición de Kvothe, por decir algo, porque es el protagonista, porque los hemos conocido y hemos visto lo que pasa cuando están juntos, y bueno, pues vale. Pero es que Elodin no es el protagonista, y aunque me creo eso de que "todo el mundo se enamora", no me creo que todo ese mundo sucumba a ese amor y sea causa de su perdición. No, hay más razones, hay muchas más cosas que pueden ser causa de desgracia y caída, no sólo una chica (que por cierto, este caso se da muchísimo más que el contrario...), y precisamente con alguien con el poder y la capacidad de Elodin, las posibilidades deberían ser casi infinitas. Así que como al final todo tenga que ver con una chica me va a sentar mal.

Pero no solo eso, es que aún así, las probabilidades de que la historia de Elodin resulte decepcionante son tantas... inventar algo creíble, grande, lo suficientemente estrambótico para que lidie bien con el personaje, pero sin que resulte irrisorio o absurdo, es tan complicado que sé que las posibilidades de que me quede contenta con su final, o con su historia, o con lo que sea que tenga de revelador con respecto a Elodin son pocas, muy pocas. Como diría Inui, la probabilidad de decepción es del 93% o por ahí, porque todo eso (o más) es lo que me gusta el personaje ahora mismo (aproximadamente).

Conclusión: Elodin mola :D

Si tengo que elegir supongo que prefiero saber qué pasó con él en el pasado, aunque luego si no me gusta me resulte difícil ignorarlo y tal, pero sigue siendo mi personaje favorito, y como tal, sigo queriendo saber tanto de él como pueda ^^. Jo,Elodin, ¡no me decepciones!


*Vaaaale, no sé seguro si la va a fastidiar o no, no sé que hay en la cabeza del autor, pero soy muy dramática y en cualquier caso, prefiero no hacerme demasiadas ilusiones.

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