6 de noviembre de 2013

La mujer en el cómic y la literatura: algo más que mallas y posturitas

A raíz de la aparición de esta viñeta se ha vuelto a desatar una vez más la polémica sobre el papel de la mujer en el mundo del cómic, sobre el sexismo en la cultura y en la discriminación más o menos velada que ha sufrido en general en los medios audiovisuales (y en la vida en general). Es un debate viejo, rancio y en el que nunca me he querido meter, porque las ganas de dialogar y razonar son pocas, y para oír insultos y sandeces ya tengo la tele. Lo que en cierto modo más rabia me da, y por lo que me he decidido a escribir este artículo, es ver que muchas veces las propias mujeres no acaban de tener claros los motivos por los que estas cosas están mal, o acaban incluso respaldando algunas opiniones bastante machistas y ofensivas.

Aquí van algunas de mis opiniones al respecto. No son verdad absoluta, ni quiero imponerlas a nadie, solo es lo que pienso a raíz de lo que he visto y leído hasta ahora.

no hay imagen En general, los defensores del cómic actual que dicen que no sexualiza a la mujer suelen alegar que los superhéroes masculinos también sufren el mismo tipo de distorsión, y por eso se los muestra fuertes y musculosos. No estoy de acuerdo. El mundo del cómic (refiriéndonos generalmente a Marvel, DC y bastante manga) refleja las fantasías de los hombres, porque están escritas por hombres y, aunque esto no lo digan (y algunos sí lo dicen y afirman con rotundidad), mayoritariamente para hombres. Un hombre quiere verse como un individuo apuesto, atlético, portador de múltiples virtudes y héroe y protagonista de su historia. Dudo mucho que las armaduras bikini, los primeros planos a culos/tetas cada tres viñetas, las posturas surrealistas para enseñar ambas en una misma imagen (véase Escher Girls si quedan dudas) sean las aspiraciones de la mayoría de mujeres. El ser el objeto de amor y disputas entre hombres, aunque parezca halagador (y no lo es en la mayoría de los casos), no deja de ser una forma de objetivización. Y cómo bien dice Laurielle, dibujante de El Vosque, lo mismo podrían pelearse por una tetera. Y si alguien está pensando en que los hombres también hacen posturitas, deberían pensar que el equivalente masculino a lo que se le hace a las mujeres sería la actuación de un boys. ¿Verdad que a nadie le gustaría ver a Batman o Superman poniendo cara de éxtasis al dar un golpe o restregándose contra un poste? (aquí dos ejemplos: Superman y los Vengadores).

Con esto quiero decir que, por mucho que haya tantas superheroínas como superhéroes hoy en día, la concepción de estos personajes suele ser muy distinta. El equivalente del cuerpo musculado de Thor no es un cuerpo delgado con una ciento diez de pecho (que dudo que permita mucha libertad de movimiento), las mallas de Superman no son comparables a las de Power Girl, que combinan las ingles de un bañador con un “comodísimo” agujero en el pecho que dios sabe para qué le sirve.

no hay imagen Otro asunto que también me toca la moral es el tema del cosplay en los grandes eventos y encuentros (que es de lo que va la viñeta). El motivo de discordia suele ser esa chica cuyo físico no cumple el canon estético al que se ajusta el personaje al que quiere emular (y ojo, muy pocas lo hacen, porque es una imagen irreal). Lo más común es que sea objeto de burla, bien a la cara, bien a la espalda, por parte de los demás asistentes. “¿A dónde vas?” “¿Quién te crees que eres?” Sin embargo he visto a tirillas felices disfrazados de Son Goku y compañía sin recibir los mismos insultos. ¿Igualdad, dónde? La otra cara de la moneda es la chica que sí se ajusta al canon estético deseado por los hombres, y lo luce. Éstas son tildadas de fulanas, de no tener ni idea de cómics, y de ir allí solo a calentar al personal. ¿En qué quedamos? En que parece que muchos piensan que el mundo del cómic es solo para hombres, y que una mujer nunca podrá saber lo mismo del tema, ni pretender disfrutar de las mismas aficiones que un hombre. Por eso hay una especie de razón instintiva por la que cualquier mujer que intente implicarse de la misma manera que un hombre en lo que hasta ahora ha sido su feudo merece ser ridiculizada y puesta en evidencia. Todo el mundo merece respeto, y si tú opinas que alguien no da la talla en un disfraz, deberías pensar que tal vez ella, cuando se pone el traje, lo hace para demostrar lo mucho que adora a ese personaje e intenta compartirlo con los demás, y no con afán de exhibirse (y aunque lo hiciera por eso, digo lo mismo, respeto).

En cuanto a la literatura, hay dos aspectos sobre los que me gustaría opinar: el primero, la construcción de personajes femeninos. Los clichés en este sentido son harto conocidos: princesas, mujeres indefensas que son raptadas y sirven como eje de la historia, o las ayudantes, ineptas también, que están destinadas a caer en los brazos del gañán de turno. Luego están los que, a lo Brave, quieren romper con estos convencionalismos, y diseñan a su protagonista femenina para ser una mujer fuerte, independiente, que no quiere que la salven, que es guerrera, malota (sin dejar de ser atractiva, ojo). Y aquí, intentando escapar del cliché, acaban convirtiéndose en otro: la princesita rebelde. Parece que nos resulta harto difícil construir un personaje femenino que no esté marcado por su sexo, porque ya sabéis, las mujeres son tan raras, indescifrables para la mente humana que es inevitable caer en estos errores. En este sentido me encantó una frase de George R. R. Martin, cuando le preguntaron cómo se las apañaba para construir personajes femeninos tan buenos. Su respuesta fue: “Siempre he considerado que las mujeres son personas”. Poco más que alegar. La gracia de ser seres inteligentes es que todos podemos hacer de todo, con el aprendizaje adecuado. Sobre todo a la hora de crear tu propio mundo ficticio, el que no le da a la mujer un papel sin sesgo por el sexo es porque no quiere.

Si esto puede ser más o menos obvio, otro aspecto algo más sutil es el de las descripciones: la descripción de los personajes masculinos suele comenzar con un desglose de su anatomía en tono neutro. El personaje es alto o bajo, con el pelo de una determinada longitud y color, constitución ancha o delgada, porte erguido, majestuoso o ágil. En el caso de las mujeres casi invariablemente empieza indicando lo atractivo o no que resulta el personaje, seguido por una descripción anatómica bastante másno hay imagen subjetiva, con adjetivos como “contoneante”, “exuberante”, “voluptuoso” y demás sinónimos. Podríamos pensar que no está mal, a fin de cuentas, un personaje del sexo contrario nos debe resultar atractivo o no. Volviendo a los ejemplos del cómic, deberíamos probar a invertir los roles. ¿De verdad te gustaría que tu héroe épico favorito apareciera descrito como “su andar desprendía hombría, con sus voluminosos pectorales agitándose a cada paso bajo su camisa de gasa que dejaba poco a la imaginación”? Hay libros así, pero suelen advertir de su contenido en la portada.

Hay mucho que decir sobre este tema, y como comentaba al principio, no creo que en este tema se vaya a alcanzar una verdad absoluta, pero tal vez, si entre todos levantamos un poco la voz, se pueda poner en evidencia un tipo de discriminación de la que muchos ni siquiera son conscientes, y que nos afecta a la mayoría.

5 comentarios :

  1. Bueno, tengo que decir que no había sido consciente muchas de las cosas que mencionas hasta leer la entrada. Al menos no completamente. Todo lo de los comics... el sexismo es evidente y exagerado y en los mangas muchas veces va mas allá incluso de lo que consideramos insultante. También es cierto que el manga proviene de Japón y que su cultura es sexista a muchos más niveles que la nuestra actualmente.
    Pero lo que me ha sorprendido, más porque no me había dado cuenta que por otra cosa, es que en los libros, en la literatura, es cierto que las descripciones de personajes masculinos y femeninos es diferente. Me gusta considerarme un posible futuro buen escritor y he repasado algunos de los escritos que tengo para comprobar... y es cierto... siempre empiezo describiendo lo deslumbrante que es la chica para pasar después a sus rasgos "subjetivados" por el personaje masculino que la contempla o por el mismo narrador (yo).
    Me ofende un poco no haber sido consciente antes de esto y he buscado una explicación. Bueno... no la he encontrado más allá de la educación que se nos da en la sociedad desde pequeños y en como repetimos lo que vemos con mayor frecuencia. También es cierto que los personajes femeninos suelen ser mucho más misteriosos y complejos que los masculinos y que, por tanto, el escritor necesita que sean mas subjetivos para darle mayor volumen o profundidad al personaje pero no veo por qué a un personaje masculino no podría aplicársele este mismo principio.
    Bueno, es la primera entrada que leo de este blog y me ha encantado. Espero poder seguir leyéndoos mucho más tiempo.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Nos honra tu respuesta! Precisamente el propósito de una entrada como esta es percatarse de estos detalles más sutiles y mostrar que por el sesgo social, incluso la gente menos machista que conozco le cuesta darse cuenta de cosas como estas, incluso a nosotros mismos.

      Lo del manga es muy cierto, allí la cultura es muy diferente en ese sentido, como dices. Tengo la esperanza (espero que no vana) de que eso cambie algún día.

      Tu comentario sobre lo del personaje femenino como personaje misterioso me ha recordado a Firefly, dónde comentan que el protagonista, hombre, por cierto, lo interesante que tiene es que es un misterio. Me gusta que haya personajes femeninos misteriosos, y me gusta que también los haya masculinos y que a ambos se los describa con palabras más "subjetivas"; lo que no me gusta es la tendencia a hacerlo dependiendo de su sexo.

      Esperamos que el blog dure mucho tiempo también, así que nos encantará tenerte por aquí ^^

      Eliminar
  2. Una reflexión muy lúcida y, aunque parezca mentira a estas alturas, necesaria. Coincido bastante con tu visión, salvo en algunos detalles. O más bien, me gustaría aportar algo de positivismo proponiendo algunos ejemplos modernos en los que sí se pone a las mujeres, como mínimo, en equivalencia a los protagonistas masculinos. Además del ejemplo de George R.R. Martin, en el cómic actual hay muchísimos ejemplos de cómics en los que no se cumplen estos estereotipos, pese a estar escritos por hombres; pero normalmente suelen encontrarse en cómics alejados del mainstream, y especialmente de superhéroes. Pero poco a poco se van acercando algunas posturas, por ejemplo si no recuerdo mal en The Walking Dead personajes masculinos y femeninos están igualmente elaborados y destilan realidad por los cuatro costados. La conclusión es clara: una cuestión de mercado, y de público. Y ahí radica el problema, no en los creadores de cómics sino en la sociedad que no sólo permite, sino "pide" y da su visto bueno a esta visión masculinizada. En fin, nada que no hayas dicho ya.

    Pero discrepo en el ejemplo de Brave. Si terminamos diciendo que por intentar no ser estereotipo femenino, se convierte en esstereotipo de "no quiero ser estereotipo", al final esto se convierte en una paradoja sin solución. Hay que dar un voto de confianza, y en mi opinión el personaje de Fiona es de los mejor construidos en este aspecto. Lo que pasa es que, además de ser mujer y princesa, es adolescente, y de hecho pienso que su rebeldía pretende más bien representar el conflicto entre madre/hija que surge al pasar de niña a mujer. En ese aspecto el desarrollo es brillante, es rebelde, tiene fuerza, pero se derrumba como la niña que todavía es en algunos momentos, y sólo sobreponiéndose a la adversidad y reconociendo en parte su lugar en el mundo que le ha tocado vivir, llega a convertirse en una mujer con personalidad propia. De cualquier modo, el caso de Brave es más que relevante porque, no sé si lo sabes, hasta tener casi terminada la película la directora era una mujer, que en el último momento fue sustituida por un nuevo director (o puede que dos, no recuerdo bien) que le dio el toque final a la película porque, supuestamente, estaba estancada en algún punto. Luego la ex-directora no dio declaraciones demasiado rencorosas, se ve que Pixar trata bien a los despedidos; pero esto hace dudar hasta qué punto lo bueno del personaje femenino de Brave se debía a haber sido controlado por una mujer, o lo malo se debe a haber sido retomado en el último momento por hombres. Sería muy interesante conocer los detalles.

    Bueno, menudo rollo he soltado, como es habitual en mí. Muy chulo el artículo, luego lo comentamos más en detalle (guiño, guiño).


    ResponderEliminar
  3. muy de acuerdo con tu opinión, adelante!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por pasarte por el blog y comentar, chuky! :)

      Eliminar