3 de julio de 2014

Aleación de Ley

Aleación de ley (The Alloy of Law, 2011)
Brandon Sanderson, Ediciones B, Fantasía, 19 €


no hay imagenHan pasado ya trescientos años desde los acontecimientos narrados en la trilogía Nacidos de la Bruma (Mistborn) y Scadrial se encuentra ahora cerca de la modernidad: ferrocarriles, canales, iluminación eléctrica y los primeros rascacielos invaden el planeta.

Aunque la ciencia y la tecnología están alcanzando nuevos retos, la antigua magia de la alomancia continúa desempeñando un papel fundamental. En una zona conocida como los Áridos existen herramientas cruciales para aquellos hombres y mujeres que intentan establecer el orden y la justicia. Uno de estos hombres es Lord Waxillium Ladrian, experto en metales y en el uso de la alomancia y la feruquimia.

Después de vivir veinte años en los Áridos, Wax se ha visto obligado, por una tragedia familiar, a volver a la metrópolis de Elendel. Sin embargo, y a su pesar, deberá guardar las armas y asumir las obligaciones que exige el hecho de estar rodeado de la clase noble. O al menos eso cree, ya que aún no sabe que las mansiones y las elegantes calles arboladas de la ciudad pueden ser incluso más peligrosas que las llanuras de los Áridos.




Como dice la sinopsis, volvemos al mundo de la trilogía “Nacidos de la bruma”. Han pasado trescientos años y la tecnología se ha desarrollado, llegando a un punto similar al del Oeste americano. Aunque en principio podría parecer muy interesante, ya que es difícil encontrar obras de fantasía de este tipo que se salgan de la ambientación medieval europea, el resultado no me ha acabado de gustar.

En primer lugar, por todo el potencial desaprovechado. El legado de la trilogía anterior era un caldo de cultivo de lo más rico para analizar cómo se había desarrollado la sociedad, la cultura y las religiones. En el libro no encontramos más que un par de referencias de pasada al trasfondo, centrándose únicamente en la aventurilla. Porque eso es lo que es, una aventura al más puro estilo western, pero con alomancia de por medio. Y habrá a quien esto no le importe, pero yo creo que no puedes crear un mundo completamente original y acabar contando exactamente la misma historia que se podría contar en el mundo real. Es desaprovechar el mundo.

Los personajes de Sanderson nunca me han parecido de los mejor construidos, pero en este caso me han parecido de lo más cliché. Tenemos al veterano curtido, a la jovencita inexperta y al gracioso, y este último acaba resultando molesto porque todas y cada una de sus intervenciones son en tono cómico. Al final los personajes cómicos son siempre los que menos me gustan tanto en las series como en los libros, porque los autores abusan de ellos y acaban convirtiéndose en bufones. Aquí no llega tan lejos, pero aun así me ha acabado cansando.

Al final lo que tenemos es una aventura con mucha acción que sí, entretiene, pero queda muy lejos de lo que Sanderson nos tiene acostumbrados. Nada nuevo u original en el mundo, ningún giro argumental a última hora que te demuestre que lo tenía todo pensado y te estaba conduciendo a donde él quería. Habrá que ver a dónde va a parar con los siguientes libros, pero ahora les veo sentido a los comentarios de que escribe esta saga cuando quiere desestresarse de “El camino de los reyes”, su obra magna. El final del libro, que se supone que tiene que sorprender, revela un par de cosas que me han dejado bastante frío, y alguna que no me parecen del todo bien hiladas. Parece que con esta trilogía no se está comiendo tanto la cabeza.

Respecto al uso de la alomancia y las demás habilidades, aquí me han parecido mucho menos medidas que en los anteriores. Cada vez es todo más guayón, dándoles a los personajes habilidades espectaculares para eso, crear espectáculo. En serio, en algunos momentos me ha dado por pensar que Sanderson ha abierto la veda y algún otro escritor ha decido ambientar una historieta en este mundo, como si fuera “Reinos Olvidados” o el universo expandido de Star Wars.

En cuanto a la edición, aunque la portada me parece muy bonita (no como las de la trilogía anterior que eran un horror), no han puesto el mismo cuidado en el interior. La cantidad de errores de corrección es abismal, lo peor que he visto nunca. Aquí podéis verlo.

En resumen, me ha parecido el libro más flojo que he leído del autor, y he leído todo lo que han traído al castellano (excepto lo de Infinity Blade, pero eso casi ni lo cuento). Si buscáis una aventurilla entretenida o la saga anterior os dejó con tantas ganas de más que no os podéis contener, aquí tenéis este libro, pero ojo, estáis advertidos.

PUNTUACIÓN: 6/10

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